Dar el paso hacia el autoempleo es una decisión valiente, y para muchos futuros emprendedores el primer obstáculo suele ser entender cuáles son los requisitos para darse de alta como autónomo. La buena noticia es que el proceso es más sencillo de lo que parece cuando tienes una guía clara, adaptada a la realidad de los autónomos y pequeños comercios en España.
En este artículo te explico, paso a paso, cuáles son los requisitos para ser autónomo, qué trámites debes realizar y cómo afrontar todo el proceso con motivación y confianza.
Estar registrado en Hacienda y tener una actividad económica
El primer requisito para comenzar oficialmente tu actividad es registrarte en Hacienda mediante el modelo 036 o 037. Este trámite es esencial porque es lo que comunica al Estado qué tipo de actividad económica vas a desarrollar y en qué condiciones fiscales vas a tributar.
En este formulario deberás indicar:
- Tu epígrafe del IAE, según el tipo de actividad.
- La dirección donde desarrollas tu trabajo.
- Si trabajarás por cuenta propia de manera habitual.
- El régimen fiscal que corresponde a tu actividad (lo normal es estimación directa).
Este paso, aunque parezca técnico, es clave para poder emitir facturas, darte de alta correctamente en la administración y cumplir con todos los requisitos legales. Además, hoy en día se puede hacer fácilmente con certificado digital o incluso con el sistema Cl@ve.
Ser mayor de edad con libre disposición de bienes
Otro de los requisitos para ser autónomo es ser mayor de edad y tener plena capacidad para actuar legalmente, lo que jurídicamente se conoce como “libre disposición de bienes”. Esto significa que puedes firmar contratos, pagar impuestos y gestionar tu actividad en igualdad de condiciones que cualquier otro profesional.
En España, también pueden darse de alta como autónomos los mayores de 16 años emancipados, siempre que cuenten con autorización para trabajar según el Código Civil. Aunque no es la situación más habitual, es una opción para jóvenes emprendedores que ya están listos para iniciar un proyecto propio.
Contar con una actividad económica por cuenta propia y a título lucrativo
Para ser autónomo no basta con trabajar por tu cuenta; debes realizar una actividad económica habitual y con ánimo de lucro. Esto significa que tu trabajo debe generar ingresos, ya sea de manera continua o recurrente.
Muchas personas tienen dudas sobre si deben hacerse autónomas cuando empiezan a tener ingresos esporádicos, pero la norma general es clara: si trabajas por cuenta propia, con regularidad y cobras por ello, debes cumplir los requisitos para darte de alta como autónomo.
Este punto aplica tanto si eres freelance, si gestionas un pequeño comercio, si ofreces servicios online o si realizas trabajos manuales que ya generan ingresos.
Disponer de un DNI renovado
Puede parecer obvio, pero otro requisito imprescindible es contar con un DNI en vigor y correctamente renovado. Tu documentación debe estar actualizada para poder darte de alta tanto en Hacienda como en la Seguridad Social.
Si estás cerca de la fecha de caducidad, te recomiendo renovarlo previamente para evitar problemas en la tramitación digital, especialmente si necesitas solicitar el certificado electrónico o usar Cl@ve Permanente.
Estar dado de alta en el RETA
Tras completar el alta en Hacienda, el siguiente paso es registrarte en la Seguridad Social como trabajador autónomo dentro del RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). Este es uno de los requisitos más importantes para poder cotizar, tener cobertura médica y contabilizar tus derechos de jubilación.
En este proceso deberás:
- Indicar la fecha de inicio de tu actividad.
- Seleccionar tu base de cotización según tus ingresos previstos.
- Solicitar la tarifa plana, si cumples los requisitos.
- Elegir cobertura por Contingencias Comunes, Profesionales y Cese de Actividad.
La ventaja actual es que este trámite se hace online en pocos minutos. Una vez dado de alta, ya estás oficialmente preparado para trabajar por tu cuenta.
Contar con un método de facturación y registro de ingresos
Tener un sistema de facturación ordenado es otro de los requisitos para ser autónomo que no debes pasar por alto. No es necesario usar herramientas complicadas, pero sí debes disponer de:
- Facturas numeradas correctamente.
- Datos fiscales obligatorios.
- IVA e IRPF cuando corresponda.
- Un registro claro de ingresos y gastos.
Puedes utilizar un programa profesional, una hoja de Excel o una aplicación online. Lo importante es que sigas una estructura coherente, ya que en caso de inspección deberás demostrar la trazabilidad de tu actividad.
Cumplir con los requisitos específicos según tu actividad
Además de los trámites generales para darte de alta, es posible que tu actividad requiera permisos, certificados o licencias específicos. Esto depende del sector y del tipo de trabajo que vayas a desempeñar.
Ejemplos comunes:
- Licencia de apertura si gestionas un comercio físico.
- Carné de manipulador de alimentos si trabajas en hostelería u otros sectores alimentarios.
- Licencias municipales para establecimientos con aforo, música o actividades reguladas.
- Homologaciones profesionales en áreas como sanidad, transporte o construcción.
Revisar este punto es fundamental para evitar problemas futuros, multas o incluso cierres temporales.
Disponer de certificado digital: el aliado imprescindible del autónomo
No es un requisito obligatorio para comenzar, pero sí un imprescindible práctico. El certificado digital te permitirá hacer todos tus trámites sin desplazarte: presentar impuestos, consultar notificaciones, cambiar datos, solicitar bonificaciones y mucho más.
Para la mayoría de gestiones, especialmente trimestrales, es una herramienta que te ahorra horas de trabajo y evita errores. Mi recomendación es que lo solicites cuanto antes, incluso antes de darte de alta.